Acudir personalmente al notario para validar trámites ha dejado de ser imprescindible. La reciente publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la ley de transposición de la directiva europea ha dado luz verde a los actos notariales digitales, garantizando la misma seguridad jurídica que antes pero en un entorno online. Las reuniones pueden celebrarse por videoconferencia y la autorización y firma de documentos pueden realizarse a través de plataformas electrónicas certificadas.
Se prevé que este nuevo método facilite la autorización y firma electrónicas de más de 3,2 millones de documentos notariales al año. Incluye, por ejemplo, todo tipo de documentos societarios, pólizas mercantiles, diversos tipos de poderes notariales, cartas de pago, cancelaciones de garantías y mucho más. José Ángel Martínez Sanchiz, presidente del Consejo General del Notariado, asegura que "la intervención notarial seguirá aportando siempre seguridad jurídica".
La ley, que traspone la Directiva (UE) 2019/1151, permite a un ciudadano europeo constituir una sociedad limitada en otro Estado miembro sin presencia física. Recomienda mantener los ordenamientos jurídicos de cada país ofreciendo a la vez un modelo seguro y ágil para combatir el blanqueo de capitales y el fraude fiscal.
La seguridad digital del proceso se garantiza mediante la firma electrónica cualificada de los notarios, su sede electrónica y su red privada. Los protocolos electrónicos notariales se depositarán en el Consejo General del Notariado y solo podrán ser consultados y utilizados por el notario titular.
Impacto medioambiental
La aprobación de esta norma, que entrará en vigor en seis meses, amplía la lista de trámites que los notarios pueden realizar a distancia. La digitalización no solo agiliza procesos, sino que también ahorra papel y reduce desplazamientos. Se estima que las copias electrónicas autorizadas podrían suponer un ahorro de hasta 17 millones de euros anuales.
Entre los actos empresariales y jurídicos que podrán autorizarse online se encuentran todos los actos societarios, pólizas mercantiles, poderes de representación ante las administraciones públicas, cartas de pago y cancelaciones de garantías, entre otros. Este cambio revolucionario en el notariado español hará que los procesos legales sean más accesibles, eficientes y respetuosos con el medio ambiente.